No haré huelga. Mañana, 9 de mayo de 2013. Defiendo lo que defiende la huelga. Comparto lo que comparte la huelga. Me interesa lo que pretende la huelga. Pero no me representa quien dice representar la huelga. Aquellos que se colocan en primera fila, con sus banderas decoradas con las siglas UGT y CCOO.
Quiero ir a la huelga, pero no quiero ser uno de ellos. Por eso no iré. La han politizado. La huelga ha muerto, el hombre la ha matado.
Si la extrema derecha se ha hecho con la bandera y el himno, la extrema izquierda se ha hecho con las huelgas. La culpa es nuestra, y de nuestra ignorancia. Creemos que la vida se divide en derecha e izquierda, que la panacea está en uno de los dos lados. Nada más lejos de la realidad. Y del sentido común.
Si la extrema derecha se ha hecho con la bandera y el himno, la extrema izquierda se ha hecho con las huelgas. La culpa es nuestra, y de nuestra ignorancia. Creemos que la vida se divide en derecha e izquierda, que la panacea está en uno de los dos lados. Nada más lejos de la realidad. Y del sentido común.
Somos estúpidos. Y más estúpidos son los que nos gobiernan. Unos póngidos arcaicos se están cargando el sistema educativo desde su butaca -vacía- del congreso y nosotros, en vez de unirnos en un clamor, aprovechamos para pintarnos la cara del color de la política. Triste lo suyo. Vergonzoso lo nuestro.
J. Peña


