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miércoles, 30 de mayo de 2012

Un poco de cordura, Mariano

Querido Mariano Manostijeras:

Dices que imponer el IBI a la Iglesia no nos va a sacar de la crisis. Pero yo te pregunto:

Meter el tasazo a los universitarios...¿¿sí??

Recortar 600 'kilos' en ciencia...¿¿sí??

Cargarte el I+D+I...¿¿sí??

Dijiste hace tiempo que tus recortes se hacían con vistas al futuro; pero querido Mariano: Recortar en ciencia no es mirar al futuro, es joderlo. Y proteger a la Iglesia no es mirar al futuro, es mirar al pasado.

Un poco de cordura, Mariano, que porque Alfredo diga A, tú no tienes que hacer B...

J. Peña

lunes, 28 de mayo de 2012

Libertad de expresión


Tras varios siglos de lucha contra el autoritarismo con el que se gobernaba en España, con el fin último de conseguir un Estado democrático en el que poder pensar, decir y decidir libremente sin el acoso de la guillotina, la hoguera o los leones, se podría anunciar que ya se ha logrado. O eso pensamos todos.

Porque en el ya iniciado Siglo XXI, en pleno 2012, aún reina en mi la sensación de que esa tolerancia, por la que todos sacamos tanto pecho, no existe como tal, haciéndose notar más cada vez, y aumentando su número, aquéllos que, defendiendo unos ideales estalinistas, abogan por la tolerancia desde una impúdica ausencia de respeto.


No me considero una persona anti-izquierdas, ni anti-derechas, ni anti-nada, o casi nada. De ideales centristas, asisto con regularidad a discusiones de cafetería con los que en su día fueron compañeros de carrera, y que algunos siguen siendo, o de otras carreras, pero que ya no considero "compañeros de pupitre", sino amigos, ya que a base de detalles, confianzas y momentos vividos se han ganado ese status.

La mayoría son de izquierdas, alguno de derechas, pero me enorgullezco de ellos ya que se hacen admirar por su cordura, sensatez y juicio, respetando la opinión ajena, pese a que al final la detracten, con razonables argumentos, saliendo acabar la situación en un ameno debate alcanzando finalmente conclusiones similares. Aunque no siempre; pero seguimos y seguiremos aceptando el pensar ajeno.

Hechas estas concreciones, me dispongo a explicar mi ataque a aquellos que dicen ser partidarios de la implantación del sistema que defendió Karl Marx hace poco más de un siglo. Y no iba dirigido a todos, ni mucho menos, sólo a los que defienden la tolerancia desde la intolerancia y el respeto desde la desconsideración, imponiendo su pensar como el más acertado, sin dejar lugar a posibles observaciones o sugerencias, cayendo en el error de juzgar a la extrema derecha por una actitud que sin darse cuenta ellos también tienen.

Y con esto quiero finalizar, haciendo mención a unas palabras que siempre están en boca de un gran amigo:

"Amigo mío, la política, y lo que no es política, es una línea en la cuál los extremos no están tan distantes como pensamos."


J. Peña

viernes, 25 de mayo de 2012

Manifestación del 22 mayo

Manifestación del 22 de mayo de 2012 contra los recortes en educación. 
Fotos de "Estudiante indignada".
León.











miércoles, 23 de mayo de 2012

Nuestro "plan" de cada día


Miércoles 23 de mayo de 2012, 12:35h de la mañana, soy un universitario que está en una de esas clases "magistrales" de esta nueva panacea educativa llamada Plan Bolonia.

"Bolonio" me llaman mis homólogos de otras carreras regidas por el plan anterior, el de 1990 o 2001; año arriba, año abajo. El caso es que ahora estamos jodidos…

Cada día que pasa soy más consciente de que ir a clase es una pérdida de tiempo (¡BENDITA AUTODIDÁCTICA!). Me fijo en las ovejas y corderillos que tengo por compañeros y siento pena, desconsuelo y una frustrante decepción, la misma que un no tan mal profesor siente al preguntar y no ser respondido. Miedos, vergüenzas o encefalogramas planos hacen que un posible buen debate de cuestiones teóricas sea un vago monólogo de alguien que ya tiene su pescado vendido y su arroz cocido.

Cierto es que yo también mantengo mi boca cerrada (como les gusta a los políticos, salvo Clinton, los demagogos de hoy en día prefieren darnos por el culo que ponernos de rodillas), pero más cierto si cabe, es que hace dos años me licencié en uno de esos planes antiguos que dan licencia para llamarme licenciado, psicopedagogo o "psicoqué" para primerizos. Una vez que estudias por deporte, o entrenas para ser mejor que otros, sonríes complacido cuando el magister pregunta y tú contestas para tu yo interior a sabiendas de tener la razón. ¿Comodidad o desencanto estudiantil? Sonreiré cuando acierten la respuesta…

Sigo siendo un vago empedernido, sumido en aquellos vicios que los "Enemigos del alma" me ponen en bandeja de plata, pero de vez en cuando tengo momentos de lucidez y hago aflorar las conclusiones de mi vida contemplativa. Bueno, no me culpen, Bukowski era un borracho putero y jamás dejó de ser un genio, sin lámpara, pero un genio al fin y al cabo.

En ocasiones pienso (luego estorbo, como reza una pancarta de mi facultad) y llego a esa estrepitosa creencia que termina en: "SOCIEDAD DE LA IGNORANCIA". Ni en la más macabra de las películas se vería este cruel despropósito social… 

Actualmente, no se nos enseñan competencias tal como nos lo quieren vender, nos educan para ser ignorantes, …bípedos alienados de capacidad de reacción y criterio lógico que se dejan llevar, que no suman dos más dos sin pedir permiso y se mantienen inertes ante la mierda de existencia que tienen por modo de vida. 

Cual marionetas, aquellos que están por encima manejan nuestros hilos para decirnos qué pensar, cómo vivir o malvivir y…. dónde beber.

Atentamente, un rehabilitado intelectual y competente social.



ADRIAN R. G.
(Diplomado en Educación primaria,
Licenciado en Psicopedagogía,
camarero y,
en último término, Bolonio).

martes, 22 de mayo de 2012

jueves, 10 de mayo de 2012

La monarquía vista por un universitario

Los periódicos del día llevan en su portada el rostro del señor Iñaki, yerno de Su Majestad, bajo el titular "imputado". El telediario abre con la noticia de que Juan Carlos no está como para correr detrás de los elefantes (me pregunto si se los pondrán a tiro siguiendo la tradición borbónica, como a Fernando VII en sus famosas partidas de billar). Las Redes Sociales se "ceban" con Froilán y su empeño en que le sobraba un metatarsiano. La ley de transparencia nos da a conocer los 8 "kilos" anuales que se derivan a la Corona. El Rey pidiendo disculpas a la ciudadanía por sus travesuras… 

Hay quien opina que la Monarquía española es un parásito más de nuestra sociedad...

Estaba claro que tarde o temprano había que escribir sobre ello. Nos lo han puesto demasiado fácil. 

¿Qué puede opinar un chaval, de veintipocos años, que no ha vivido ni el franquismo, ni la transición? Ni siquiera estábamos en este planeta el 23F. 

¿Tenemos capacidad y criterio suficientes para valorar la importancia de la Monarquía en España? No me considero republicano. Tampoco monárquico. Más bien indeciso. 

Dicen los que lo vivieron que hemos de estar muy agradecidos al Rey por lo que hizo en su día por el país, aportando esa estabilidad de la que carecíamos. Estabilidad, esa es la palabra más usada por los defensores de la Corona. 

¿Sería viable un Estado español cuyo Jefe de Estado fuera el Presidente? No me quiero imaginar a Mariano, Felipón, ZP o José María como máximas autoridades de nuestra Piel de Toro. Cogería las maletas y me mudaría a Liechtenstein. 

Además hay que recordar que habría elecciones periódicas para la Jefatura de Estado cada cuatro, cinco o seis años. ¿Qué estabilidad nos puede aportar eso? Si cada vez que juega el Madrid contra el Barça ya tiembla España, no quiero pensar qué pasaría cuando dos hominoides con corbata subieran a la palestra, micrófono en mano, a desprestigiarse el uno al otro, haciéndonos sentir aún más vergüenza por nuestra clase política. 

Los historiadores suelen ser los que más saben de esto. La política y la economía son cíclicas. Tenemos esa fea costumbre de cometer los mismos errores una y otra, y otra, y otra vez. En España han tenido lugar dos repúblicas… Y las dos acabaron de forma semejante, con un pronunciamiento militar. ¿Seguro que una hipotética tercera República no terminaría igual? Quién sabe. 

Por otro lado tenemos a la monarquía actual. Señores asesores, señores consejeros. Estamos en una época en la que crece la sensación de que el régimen monárquico es un tanto medieval para los tiempos que corren. Hay que añadir el descontento social generalizado debido a la actual crisis (y sus consecuentes recortes y apretamientos cinturoniles). ¿Aún así dejáis que el Rey se ponga en el punto de mira de la opinión pública? ¿Y ustedes cobran por hacer su trabajo? La gente con más telarañas que céntimos en la cartera y dejáis al yerno meter mano en la hucha estatal. Cinco millones de parados y dejáis a vuestro asesorado coger un jet privado e irse a matar elefantes, filtrándose la información a los medios de comunicación. Ahora en serio, lo hacéis para distraernos, ¿o es que os gusta la agitación de "vuestro" pueblo? 

Y para colmo al Rey le salpica un lío de faldas. Ay, Juan Carlos, que pillín eres.

Por Jorge Peña

jueves, 3 de mayo de 2012

El mundo visto por un universitario


Crisis, corrupción, imputaciones, políticos berreando en el hemiciclo, paro, recortes, más paro, independencias, más paro aún, subidas de impuestos… El pan de cada día en nuestro país. Pero, ¿qué es lo que piensa un universitario? ¿qué es lo que se ve desde aquí abajo? Se nos clasifica de "pasotas", de que nos mantenemos en silencio, en la sombra, sin protestar. ¿Realmente es así, o lo que realmente pasa es que no se nos escucha?


Mi día a día comienza a las ocho de la mañana, con la Cadena 100 de fondo. Duchita y a clase, a presenciar esas llamadas clases magistrales impartidas por un individuo que deja mucho que desear como docente (hay excepciones, contadas), que le hacen reflexionar a uno sobre si no estaría mejor invirtiendo el tiempo en otro quehacer, más interesante y productivo que ver a un catedrático nacido en el Pleistoceno leer en tono soporífero un libro escrito por él mismo décadas atrás.

A media mañana, cafelito y reunión en torno a una mesa con alguno de mis homólogos de la carrera, dispuestos a "arreglar el mundo". Primer tema que sale a la palestra: los Safaris, que ahora están muy de moda. Más de cinco millones de parados y nuestro Jefe de Estado, el afable Juan Carlos, se nos va a matar paquidermos al culo del mundo en un Jet Privado. El pobre nos vuelve con la cadera fuera de lugar, y rápido al quirófano de una clínica privada. ¿Dónde están tus palabras, querido Juan Carlos, acerca de la gran sanidad pública que tenemos? Sí, sí, aquellas que dijiste saliendo del Hospital Clinic de Barcelona hace casi un año.

Retrocedemos un poco más en el tiempo y llegamos al anuncio del Plan de Ajuste por parte del Gobierno. El señor Mariano Manostijeras comienza a acaparar titulares y portadas, haciendo lo que dijo que no iba a hacer. Y al otro lado del ring, el señor Rubalcaba, encabezando una oposición que me recuerda mucho a la del PP de estos últimos 7 años. Y decimos oposición por no decir obstrucción. Porque al parecer es a lo que se dedican en este país los políticos. A zancadillearse unos a otros, ladrando y llorando, buscando ocupar la butaca negra del Congreso de los Diputados. Cada vez que les ponen un "micro" delante sacan a relucir una elocuencia digna del chimpancé más tonto, por lo que sólo me queda llevarme las manos a la cabeza al pensar qué será de nosotros como aparezca un demagogo, con la oratoria como estandarte, y al que le entregaríamos sin pensar las llaves de la Moncloa. No sería la primera vez. Es la única variable que le falta a la ecuación (crisis + descontento social + orador = ¡¡!!). Y todos sabemos cuál es la solución de dicha ecuación. No hay que mirar muy atrás para ver un claro ejemplo.

Nuestra conversación viaja a mayo del año pasado (2011). Las elecciones autonómicas. 57 imputados en las listas. Preocupante cuanto menos. Y no por ellos, sino por nosotros, que vamos y metemos su nombre en las urnas. Entre ellos el trajeado Camps. Lleva Valencia a la ruina, es imputado por la trama Gürtel y… obtiene la mayoría absoluta. Sin palabras.

Nos vamos un par de meses antes de estas elecciones. Ahora criticamos los llamados recortes de Mariano pero lo que realmente merecía censura es la medida de ahorro impuesta por ZP: reducir el límite de velocidad a 110 km/h. Querido José Luis, ¿con eso nos ibas a sacar de la crisis?, bueno, perdón, que no era una crisis, era simplemente una "desaceleración económica"…

Nuestra hora del café se acaba. Toca volver a la pedantería del que se hace llamar Profesor. Tras unas cuantas horas más de esfuerzo inconmensurable para mantener la concentración, retornamos a nuestras casas (de alquiler, no hay que olvidar que somos universitarios) para cumplir con esa necesidad fisiológica llamada "comer". La caja tonta comienza a emitir anuncios, por lo que decidimos practicar el famoso deporte del "zapping". ¿y qué vemos? a un grupo de Cercopitécidos insultándose entre sí, emitiendo unos berridos dignos del mejor político español, y arreando unas patadas al diccionario de la RAE siguiendo el camino marcado por la nariz de Belén Esteban. ¿La alternativa a este TeleCirco? Las noticias. Aunque tristemente, el show es el mismo. Sólo tenemos que sustituir el plató de televisión con Jorge Javier Vázquez y Paz Padilla por el Palacio de las Cortes con Soraya Rodriguez y Cristóbal Montoro. La otra alternativa es ver a Cándido Méndez con su Rolex y a Ignacio Fernández Toxo hablando de huelgas. No sé con cuál de los tres espectáculos quedarme. Al final acabamos viendo Friends. Nuestras neuronas sufren menos así.

Termina la comida y volvemos a nuestra segunda casa: la Facultad. Sesión de tarde de clases teóricas y prácticas (¿llaman clase práctica a dos horas viendo vídeos de hace 30 años? Sería comprensible si estudiara Historia Contemporánea, pero no Veterinaria). Finalizan las clases y nos volvemos a reunir en torno a la misma mesa. Esta vez hablamos del futuro. ¿Qué futuro? ¿Qué futuro tiene un universitario que ve cómo sus compañeros que acaban la carrera reciben la orla y un mapa con una X señalando la Oficina de Empleo? Los que vamos por la rama de ciencias acabamos de presenciar un recorte de 600 millones. Desalentador. ¿Y los que vienen detrás nuestro? Los que empiezan ahora la Universidad están sufriendo el Plan Bolonia (chapuza catastrófica) y los que aún no tienen los 18 están siendo partícipes de una proliferación de alumnos en las aulas bastante considerable. ¡Qué más da 20 que 50, tan sólo os tenéis que juntar un poquito más!

Llega la noche. Cena, y algo de estudio. Porque pese a la opinión general, estudiamos. No estamos todo el día de cañas y de fiesta. Tras esto uno se va a dormir, a pensar en el mañana y a soñar en que tengamos un trabajo "de lo nuestro" cuando se nos bautice como licenciados. Aunque seamos realistas, visto lo que hay fuera, hoy en día se puede decir más que nunca que los sueños... sueños son.

Por Jorge Peña