Por Jordi Lorenzo Polo
Paul Mason es un británico que sufre un trastorno alimenticio, lo que le ha hecho engordar durante quince años hasta llegar a los 450kg!
Demandó en su momento a la salud pública de Gran Bretaña por no haber identificado a tiempo su problema, ya que, según dice, en 1996 pidió ayuda en un centro de salud y le contestaron que "viajara más en bicicleta".
¡De ésta manera ha conseguido ser el hombre más gordo del mundo!
Tiene movilidad reducida y su cuenta de atención cuesta a los contribuyentes unas 100.000 libras esterlinas al año.
Pero, ¿de quién es realmente la culpa? ¿Del gobierno por no haberle prestado la atención adecuada o de Paul, por haber seguido ingiriendo alimentos sabiendo que estaba engordando más de lo que debiera poniendo en riesgo su salud?

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