domingo, 18 de septiembre de 2011

¿El negocio del año?




Lo llevo pensando desde las manifestaciones de hace casi un año, a favor de Wikileaks, tras los documentos secretos sacados a la luz y la persecución (algunos hablan de conspiración) a Julian Assange. Los manifestantes, que se declaraban partidarios o integrantes del grupo Anonymous portaban las conocidas máscaras que representan a Guy Fawkes, y que se hicieron famosas por el cómic y la película de V de Vendetta.

Estas máscaras siguieron usándose como emblema de Anonymous durante los ataques a distintas páginas web, como por ejemplo a la del gobierno de Túnez, que dieron pie a las revueltas de oriente durante la Primavera Árabe.

Sin embargo, fue con el movimiento 15M y la consecuente Spanish Revolution cuando estos objetos tomaron un verdadero protagonismo en las calles. La venta de las máscaras ha ido creciendo de forma exponencial a partir del mes de mayo (2011), primero en España y luego en el resto de la Unión Europea, con las manifestaciones frente a las embajadas y consulados españoles que desembocaron en protestas en las principales plazas de las capitales del viejo continente.

La Warner, propietaria de los derechos de imagen del símbolo de Guy Fawkes, ha estado llenando sus arcas al llevarse un porcentaje de la venta de la máscara. El precio oficial son 8'95 € (la réplica) y entre 35 y 60 euros las originales. Si a esto le añadimos las pelucas (20€), sombreros (13€) y ya no digo los disfraces enteros, aunque ya es algo más raro, que tienen un precio aproximado de 100 euros, empezaremos a estar hablando de mucho, mucho dinero.

¿Y por qué hablamos de esto hoy?

Por lo que acabo de leer en los periódicos. Se ha iniciado en el mismísimo Wall Street una manifestación similar al 15M español. Y, según ellos, ocuparán este emblemático lugar "durante meses". Esta nueva protesta se extenderá al resto del país norteamericano, y ya han empezado a verse réplicas de la misma en las principales ciudades europeas.

Y la Warner se vuelve a frotar las manos. Tan solo hay que ver las imágenes de estas manifestaciones. Allá por donde miremos, veremos las máscaras de Fawkes.

Esto, en realidad, no es una crítica. Ni tampoco una protesta. Tan sólo es una observación.

La conclusión que saco de todo esto es que en esta vida hay que ser oportunista. Hay que tener un poquito de suerte, sí. Pero también hay que saber cuándo hay que aprovechar una ocasión, y arriesgar. Empresas como la Warner pagaron en su día un dinero para poseer numerosas patentes y derechos de imagen de diferentes figuras. Fue una inversión, un riesgo. Ahora están recogiendo sus frutos.


La suerte es el cuidado de los detalles
Winston Churchill


Jorge Peña

2 comentarios:

  1. La verdad es que se hace pasta de todo. Desde esas fotos de miseria con niños muriéndose de hambre, hasta las fotos del Che encarteladas.
    Es dificil criticar, protestar, por estos usos. Es una de las muchas contradicciones de esta complejísima vida moderna.
    Yo también me suelo quedar, perplejo. Y sin respuesta convincente.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo Manuhermon.

    Poderoso caballero Don Dinero...

    Gracias por la lectura y posterior comentario!

    Un saludo

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