Por Jorge Peña Ramos
La obsolescencia programada es la elaboración de productos o servicios con una duración de su vida útil calculada, y reducida en el caso de que a la empresa le convenga que la "fecha de caducidad" del producto sea menor. Antes se nos estropea el objeto (ya sea un móvil, una calculadora, una bombilla, unos pantalones…), antes tenemos que ir a comprar otro nuevo. Más ventas para la empresa fabricante.
Esta realidad tiene un origen, y una fecha. 1924. Un documento, oficialmente inexistente (pero que se ha demostrado que es real) pone de manifiesto un pacto entre los principales fabricantes de bombillas de Europa y EEUU para limitar la vida útil de las bombillas a 1000 horas.
En el documental adjunto al final del texto (un poco largo, casi una hora de video) se hace referencia a una bombilla fabricada antes de que se diera inicio a la obsolescencia programada. Lleva ya 110 años encendida (desde 1901) y aún no se ha fundido. ¿Cuántos años nos duran a nosotros las bombillas de hoy en día? Yo creo que bastante menos.
La calidad de los productos elaborados hoy en día deja bastante que desear. Su funcionamiento es óptimo el primer y segundo año. Después empiezan a fallar. Este hecho es más grave aún, al saber que se hace a conciencia y que se evita la fabricación de objetos duraderos. Se plantean numerosos dilemas.
¿Cuál es el objetivo de la obsolescencia programada? ¿Maximizar los beneficios con la venta de productos a costa de la "inocencia" del consumidor? ¿Aumentar la fabricación de objetos, lo que conlleva a un aumento de los puestos de trabajo y reducción del paro? Un acto de egoísmo y codicia, o un acto de buena fe.
¿No se dan cuenta del impacto ambiental que conlleva tanto "usar y tirar"? ¿No es jugar con el consumidor? En el documental se hace referencia a que nadie obliga a la gente a comprar los productos que en pocos meses o años van a fallar intencionadamente. Pero yo me pregunto ¿Acaso se nos ofrecen esos otros productos, que no han sido "modificados" intencionadamente, para que podamos elegir? Y si se nos ofrecieran, ¿a qué precio? Supongo que los fabricantes se las apañarían para obtener el mismo beneficio económico vendiéndonos un producto cada 10 años, que 5 productos cada 2 años, aun siendo el mismo coste de fabricación.
¿Realmente somos libres cuando vamos a comprar? ¿Somos los verdaderos dueños de nuestro dinero? ¿Nos crean la necesidad de comprar productos que saben que nos van a dejar insatisfechos haciéndonos comprar otros nuevos?
La página dedicada a la bombilla que lleva encendida 110 años:
No hay comentarios:
Publicar un comentario