miércoles, 23 de mayo de 2012

Nuestro "plan" de cada día

Miércoles 23 de mayo de 2012, 12:35h de la mañana, soy un universitario que está en una de esas clases magistrales de esta nueva panacea educativa llamada Plan Bolonia.

Bolonio me llaman mis homólogos de otras carreras regidas por el plan anterior, el de 1990 o 2001; año arriba, año abajo. El caso es que ahora estamos jodidos…

Cada día que pasa soy más consciente de que ir a clase es una pérdida de tiempo (¡BENDITA AUTODIDÁCTICA!). Me fijo en las ovejas y corderillos que tengo por compañeros y siento pena, desconsuelo y una frustrante decepción, la misma que un no tan mal profesor siente al preguntar y no ser respondido. Miedos, vergüenzas o encefalogramas planos hacen que un posible buen debate de cuestiones teóricas sea un vago monólogo de alguien que ya tiene su pescado vendido y su arroz cocido.

Cierto es que yo también mantengo mi boca cerrada (como les gusta a los políticos, salvo Clinton, los demagogos de hoy en día prefieren darnos por el culo que ponernos de rodillas), pero más cierto si cabe, es que hace dos años me licencié en uno de esos planes antiguos que dan licencia para llamarme licenciado, psicopedagogo o psicoqué para primerizos. Una vez que estudias por deporte, o entrenas para ser mejor que otros, sonríes complacido cuando el magister pregunta y tú contestas para tu yo interior a sabiendas de tener la razón. ¿Comodidad o desencanto estudiantil? Sonreiré cuando acierten la respuesta…

Sigo siendo un vago empedernido, sumido en aquellos vicios que los Enemigos del alma me ponen en bandeja de plata, pero de vez en cuando tengo momentos de lucidez y hago aflorar las conclusiones de mi vida contemplativa. Bueno, no me culpen, Bukowski era un borracho putero y jamás dejó de ser un genio, sin lámpara, pero un genio al fin y al cabo.

En ocasiones pienso (luego estorbo, como reza una pancarta de mi facultad) y llego a esa estrepitosa creencia que termina en: "SOCIEDAD DE LA IGNORANCIA". Ni en la más macabra de las películas se vería este cruel despropósito social… 

Actualmente no se nos enseñan competencias tal como nos lo quieren vender, nos educan para ser ignorantes, …bípedos alienados de capacidad de reacción y criterio lógico que se dejan llevar, que no suman dos más dos sin pedir permiso y se mantienen inertes ante la mierda de existencia que tienen por modo de vida. 

Cual marionetas, aquellos que están por encima manejan nuestros hilos para decirnos qué pensar, cómo vivir o malvivir y…. dónde beber.

Atentamente, un rehabilitado intelectual y competente social.



ADRIAN R. G.
(Diplomado en Educación primaria,
Licenciado en Psicopedagogía,
camarero y,
en último término, Bolonio).

4 comentarios:

  1. Como de identificado me siento con lo que dices, si señor

    ResponderEliminar
  2. El mundo ha cambiado tanto que antes los políticos parecían salvadores y ahora són culpables que quieren salvarnos.

    Hay una frase de Batman en "El Caballero Oscuro" que dice: "Muere cómo un héroe o vive lo suficiente cómo para convertirte en un villano."

    ResponderEliminar
  3. En referencia al tercer párrafo...

    ... Nos encontramos dentro un círculo vicioso en el que se juntan unos profesores soberbios y pedantes con un alumnado callado y perezoso. En mi Facultad podemos gozar de la presencia de algún profesor que apuesta por las clases dinámicas (dos o tres profesores dentro del séquito que hay, que se cuenta por varias decenas), pero se topa "de morros" con nuestra vagancia y pasotismo.

    Yo soy el primero que culpa a los profesores de la "mierda" de clases que dan, y que por ello sea tan valiosa la autodidáctica, pero hemos de ser realistas. Nosotros también tenemos la culpa. Somos los primeros que nos negamos a aprender, o a valorar lo que nos enseñan, y cómo nos lo enseñan. Hay excepciones, sí. Pero como en el caso del profesorado. Una excepción de cada 30 individuos de la muestra.

    Por eso considero que hay que cambiar ambas actitudes. Mejorar la docencia de esos profesores que ya tienen "el pescado vendido y el arroz cocido" e inquietar a los alumnos para que participen de forma activa evitando que la mañana se convierta en un continuo desfilar de monologuistas.

    Por ello os animo a vosotros, los maestros de las generaciones venideras y psicopedagogos, a que tratéis de cambiar esa actitud que traemos "de fábrica", ya que en vuestras manos está la base de la educación de los futuros universitarios. Si lográis mejorar la cimentación, se podrá construir un gran edificio con una bella fachada.

    ResponderEliminar
  4. Coincido plenamente. Qué educación tenemos en la que por responder a una pregunta realizada por el profesor, el resto te mire raro, como si un alienígena se acabase de aparecer en medio de la clase, algo insólito que a mi me parece profundamente triste.

    ResponderEliminar