viernes, 4 de febrero de 2011

La envidia, ¿un mal necesario?

Por Jorge Peña Ramos

Envidia o competitividad. Envidia causa de la competitividad. 



Siempre se ha hablado de la envidia como un mal en nuestra sociedad. El desear lo que tiene el otro y no tenemos nosotros, lo que hace el otro y no hacemos nosotros. De hecho, en la moral cristiana, ocupa el sexto lugar en la lista de los siete pecados capitales. 

Pero, ¿y si la envidia no es tan mala como se la pinta? Y no me refiero a la envidia como causante de actos que nos lleven a hacer mal al prójimo para obtener sus bienes. Sino más bien como la causante de darnos una dosis de motivación y esfuerzo para ser competitivos y superar al que está por encima nuestro. 

Es una interpretación diferente a lo que se tenía entendido como envidia. En la RAE se define envidia como el "deseo de algo que no se posee". Y si no hubiera envidia, ¿desearíamos algo? ¿en qué o quién nos fijaríamos para luchar por algo? ¿Nos estancaríamos en la mediocridad sin esa ambición que nos llevara al lugar más alto posible? 

Es un tema que deja lugar a la reflexión...


6 comentarios:

  1. está claro que todo el mundo tiene objetivos en la vida. Y todos estos objetivos alguien los ha tenido que conseguir antes que tu.

    ResponderEliminar
  2. Todo eso está muy bien... Por esa regla de tres el mundo estaría movido por la envidia...Puede ser...
    ¿Pero y los límites de la envidia?...La gente es capaz de llegar a odiar a una persona, de desearle el mal, e incluso de matar... Pero en esos casos...¿por qué nadie lo llama envidia?...
    Nadie se da cuenta de que esta pensando que ojala a aquel le de un revés su vida y se tenga que ver con una mano delante y otra detrás por ENVIDIA...
    La envidia es muy mala, incluso hasta límites insospechados...
    Otro tema sería hablar de envidia sana...

    ResponderEliminar
  3. Yo personalmente pienso que se podría hacer una clasificación de la envidia. Por un lado está la "sana", que sería alegrarse del bien ajeno, por otro lado la "insana" que sería alegrarse de los males ajenos, como dice aquí el compañero/a, que nos llevara incluso a odiar (matar sería el extremo).

    Y yo añadiría una intermedia, que es de la que habla el autor de este blog. Nunca me había planteado esa competitividad relacionada con la envidia, ese afán de superar al tío que tienes al lado, esa motivación... La verdad es que estoy bastante de acuerdo, y que a la hora de hablar de envidia habría que tener presentes los tres tipos que hay...

    Lo dicho, un gran artículo...

    ResponderEliminar
  4. "En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia"

    ya se sabe...cuando una persona consigue algo digno de admirar, casi de forma inmediata crece en otra persona este sentimiento....si como bien dice este articulo utilizaramos este sentimiento para hacer algo beneficioso para nosotros mismos, como por ejemplo nuestra propia superacion, conseguiriamos mucho más.

    Enhorabuena por el articulo

    ResponderEliminar
  5. Destaco lo que dices "causante de darnos una dosis de motivación".
    Es interesante conocer lo bueno que acompaña a lo malo, como si fuera la cáscara que no impide disfrutar de la pulpa.

    ResponderEliminar
  6. Muy bueno: breve, sencillo y formativo. Felicidades

    ResponderEliminar