Por Jorge Peña Ramos
Tras casi ocho años de oposición y dos elecciones perdidas, Rajoy ya está enviando a sus asesores (esos de los que tanto se ha hablado últimamente) a que ajusten la altura del sillón presidencial de la Moncloa.
Lo que está claro es que no pueden presumir de haber realizado una oposición ejemplar (¿qué han aportado?) ni tampoco una campaña muy lúcida. Se han dedicado a prometer una reducción del paro, a no hacer recortes y a salir de esta crisis que parece eterna.
Lo que echo de menos son las cifras. Lo que no han dicho es si va a haber un parado menos, o dos millones. Si la deuda pasará de 800.000 millones a 799.999 millones o a 100.000 millones. También echo de menos las fechas en las que veremos los resultados. Con tantos asesores, economistas, y estudios elaborados podrían haberse "mojado" un poquito.
¿Pero, para qué? Si las elecciones ya están ganadas desde hace más de un año. ¿Para qué se van a meter en berenjenales con cifras y fechas? Lo que me ha sorprendido ha sido el lema del partido. Día sí, día también, hablan del "cambio". Un partido con tendencias conservadoras apostando por el cambio. Inédito.
Aunque el PSOE tampoco se libra de la quema. En estos ocho años no han sabido manejar la situación económica. Primero no pincharon la burbuja a tiempo, dejaron que explotara. Luego negaron la crisis (¡¿desaceleración económica?!). Y cuando admitieron la realidad, no supieron atajarla. No merecen seguir al frente.
En todo esto es en lo que pensaba mientras veía tan ruinoso debate. Uno atacando a la desesperada. El otro sin levantar la cabeza del papel. Pero cada uno a lo suyo, sin salirse cada uno de su guión, fuera cual fuese la pregunta/respuesta del otro candidato.
¿Llegará el día en que podamos sacar pecho por nuestro presidente?
P.D: Luego nos preguntan por qué nos gusta el fútbol. Al menos podemos ir al extranjero luciendo orgullosos la elástica de la selección.
Tras casi ocho años de oposición y dos elecciones perdidas, Rajoy ya está enviando a sus asesores (esos de los que tanto se ha hablado últimamente) a que ajusten la altura del sillón presidencial de la Moncloa.
Lo que está claro es que no pueden presumir de haber realizado una oposición ejemplar (¿qué han aportado?) ni tampoco una campaña muy lúcida. Se han dedicado a prometer una reducción del paro, a no hacer recortes y a salir de esta crisis que parece eterna.
Lo que echo de menos son las cifras. Lo que no han dicho es si va a haber un parado menos, o dos millones. Si la deuda pasará de 800.000 millones a 799.999 millones o a 100.000 millones. También echo de menos las fechas en las que veremos los resultados. Con tantos asesores, economistas, y estudios elaborados podrían haberse "mojado" un poquito.
¿Pero, para qué? Si las elecciones ya están ganadas desde hace más de un año. ¿Para qué se van a meter en berenjenales con cifras y fechas? Lo que me ha sorprendido ha sido el lema del partido. Día sí, día también, hablan del "cambio". Un partido con tendencias conservadoras apostando por el cambio. Inédito.
Aunque el PSOE tampoco se libra de la quema. En estos ocho años no han sabido manejar la situación económica. Primero no pincharon la burbuja a tiempo, dejaron que explotara. Luego negaron la crisis (¡¿desaceleración económica?!). Y cuando admitieron la realidad, no supieron atajarla. No merecen seguir al frente.
En todo esto es en lo que pensaba mientras veía tan ruinoso debate. Uno atacando a la desesperada. El otro sin levantar la cabeza del papel. Pero cada uno a lo suyo, sin salirse cada uno de su guión, fuera cual fuese la pregunta/respuesta del otro candidato.
¿Llegará el día en que podamos sacar pecho por nuestro presidente?
P.D: Luego nos preguntan por qué nos gusta el fútbol. Al menos podemos ir al extranjero luciendo orgullosos la elástica de la selección.
No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos.
Albert Einstein
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