viernes, 11 de noviembre de 2011

Una estadística bochornosa

Por Jorge Peña Ramos

Acaban de publicar hoy en El Mundo una prueba objetiva de los efectos de la famosa "burbuja inmobiliaria". Con los números en la mano, han determinado que una de cada cinco hipotecas que se firmaron entre el 2004 y el 2008 no podrán
(o no han podido) ser pagadas, acabando la historia en deshaucio.

¿Culpables? Está claro. Son tres. Los que concedieron la hipoteca (los bancos), los que la aceptaron (los clientes) y los que permitieron que se hiciera este tipo de negocios (gobierno).

Los primeros son culpables de haber ofrecido el crédito a sabiendas de que no era posible el pago de tal por parte del cliente. Simplemente cerraron los ojos, y se frotaron las manos con el trato que estaban cerrando.

Los segundos, por echar la firma. Sabían que no podrían pagar. Pero la carne es débil, y si a uno se le presenta una cuantía de dinero "de la nada"… es duro no aceptarla. Ya lidiaremos con el pago en el futuro.

Y los terceros, por no elaborar unas leyes que impidiesen todo este asunto. Tenían que haber ejercido mayor control en la situación y haber prevenido lo que se le venía encima al país. Al igual que los bancos, el gobierno también cerró los ojos y "como si no pasara nada".

¿Quién tiene mayor responsabilidad? No lo sé. Lo que sí sé es quien está pagando el "pato".


La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.
Groucho Marx


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